lunes, 28 de septiembre de 2015

Los XII trabajos de Hércules: Capturar al Jabalí de Erimanto

En el cuarto trabajo de Hércules, Euristeo mando a Hércules que fuera en busca del jabalí de Erimanto, pero le dijo que no matara al animal ya que él lo quería vivo. El jabalí era una bestia que vivía en Erimanto (actual monte Olonos) y que atormentaba a la gente que vivía allí. 

Hércules cuenta que antes de ir a por el jabalí se encontró con Atenas (o Atenea), y ella le dio una cadena de metal, y le dijo que podía utilizarlo para sujetar el animal sin matarlo y poder llevárselo a Euristeo. Llegó a Erimanto, a donde estaba el jabalí y decidió pegar un grito y salir corriendo, al salir corriendo el jabalí empezó a perseguirle, Hércules siguió corriendo hasta que llegó a una montaña donde había nieve, llevó al jabalí allí porque pensó que allí seria mas fácil capturarlo. Después de pelear con el jabalí, consiguió atarlo con la cadena que le había dado Atenas y se lo llevó a Euristeo.



Después de capturar el jabalí, cuando se lo llevó a Eursiteo, se escondió en una tinaja y le dijo que se llevara al animal de allí, Hércules siguió sus ordenes y se llevó al jabalí.


viernes, 25 de septiembre de 2015

Los XII trabajos de Hércules: Captura de Cerbero

Duodécimo y último trabajo de Hércules. Esta vez y para quitárselo definitivamente de encima Euristeo le ordenó que le trajera al Can Cerbero, perro monstruoso de tres cabezas y cola de serpiente, que custodiaba las puertas del infierno. Hércules lo venció con sus propias manos agarrándole de sus tres gargantas y asiéndole con tal fuerza que el animal tuvo que dejarse llevar ante Euristeo, este lo vio llegar y se metió corriendo en su tinaja asi que tuvo que darle la libertad a Hércules, el cual, volvió a poner al Can Cerbero en la puerta del infierno, el lugar que le correspondía.
Cuando

Los XII trabajos de Hércules: Toro de Creta

Hércules debía de capturar el toro de Creta, un animal muy hermoso. Euristeo envió a Hercules a Creta, donde un toro estaba devastando la isla. Este animal debía ser sacrificado en honor de Poseidón bajo el auspicio del rey Minos, que no tenía valor para hacerlo. Su esposa, Pasifae, se había enamorado del toro y había hecho el amor con él, tras lo cual quedó embarazada del Minotauro. Hércules fue en busca del toro y, tras un breve forcejeo, lo agarró por los cuernos, se lo cargó en la espalda y se lo llevó vivo a Euristeo, el cual al ver al animal, corrió a meterse en la tinaja y le dijo a Hércules que se lo llevara de allí, mas tarde el toro fue liberado y sembró el terror cerca de Maratón, en las afueras de Atenas, donde finalmente lo mató Teseo.

viernes, 24 de abril de 2015

Poema en línea recta, F. Pessoa (Álvaro de Campos)

Nunca he conocido a quien se haya llevado una soba.
Todos mis conocidos han sido campeones de todo. 



Y yo, tantas veces despreciable, tantas veces puerco, tantas veces vil, 

yo, tantas veces indiscutiblemente parásito, 

indisculpablemente sucio, 
yo, que tantas veces no he tenido paciencia para bañarme, 
yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo, 
que he enrollado los pies públicamente en la alfombra de las ceremonias, 
que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante, 
que he sufrido afrentas y me he callado, 
que cuando no me he callado, he sido más ridículo todavía; 
yo, que les he resultado cómico a las camareras del hotel, 
yo, que he visto guiñar los ojos a los mozos de cuerda, 
yo, que he hecho granujadas financieras, pedido prestado sin pagar 
yo, que cuando llegó la hora de las bofetadas, me agaché 
fuera del alcance de la bofetada; 
yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas, 
me doy cuenta de que no tengo par en esto en todo el mundo. 
Todo el mundo que conozco y habla conmigo 
jamás hizo nada ridículo, nunca sufrió una afrenta, 
nunca fue sino príncipe- todos ellos príncipes- en la vida ... 

¡Ojalá oyese a alguien la voz humana 
que confesase, no un pecado, sino una infamia; 
que contase, no una violencia, sino una cobardía! 
No, todos son el Ideal, si los escucho y me hablan. 
¿Quien hay en este ancho mundo que me confiese que 
ha sido vil una vez? 
¡Oh príncipes, hermanos míos,




coño, estoy harto de semidioses! 

¿Dónde hay gente en el mundo? 


¿Entonces soy yo quien es vil y erróneo en esta tierra? 

Las mujeres podrán no haberos amado, 
pueden haber sido traicionados, pero ¡ridículos, nunca! 
Y yo, que he sido ridículo sin haber sido traicionado, 
¿cómo puedo hablar yo con mis superiores sin titubear? 

Se trata de un poema vanguardista, esto se ve en la forma irregular de los versos y en el verso "yo, que he hecho granujadas financieras, pedido prestado sin pagar
Tema del poema: arrepentimiento del autor por su cobardía en situaciones pasadas.
El título representa la evolución del poeta en su forma de ser, el dejar atrás el pasado. El poema es una alegoría (una metáfora continuada): el poeta se arrepiente de sus actos cobardes pasados, y los explica con situaciones cotidianas. (" yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo")
Aparece el tema, propio del heterónimo, del deseo del autor (y de todas las personas) de querer aquello que no se tiene: solo los demás son felices. ("jamás hizo nada ridículo, nunca sufrió una afrenta") 
Recursos literarios: metáfora (2 primeros versos), paralelismo.
En los versos “coño, estoy harto de semidioses!, ¿Dónde hay gente en el mundo?rompe con el tópico del paganismo y la religión. En el poema hay una referencia a Dios pero no como un salvador.

El tono del poema es por tanto arrepentido, el poeta es el único infeliz y el único culpable, no los demás. “yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas, me doy cuenta de que no tengo par en esto en todo el mundo.” Parece querer dejar atrás el mundo material. 

martes, 21 de abril de 2015

NO SIEMPRE SOY IGUAL EN LO QUE DIGO Y ESCRIBO

No siempre soy igual en lo que digo y escribo.
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo al sol
que cuando una nube pasa 
o cuando entra la noche 
y las flores son color sombra.
Pero quien mira bien ve que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo,
fíjense bien en mí:
si estaba vuelto a la derecha,
me he vuelto ahora a la izquierda
pero siempre soy yo, teniéndome en los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y oídos atentos
y a mi clara simplicidad de alma...


*Poema escrito por Fernando Pessoa bajo el heterónimo Alberto Caeiro, con el cual predomina la sencillez y el gusto por la naturaleza y algunas comparaciones como se puede ver en el texto. 
* El tema predominante es la apariencia y lo que en verdad somos y como podemos llegar a cambiar y dar la impresión que ya no somos los mismos. 
* Podemos pensar que el autor quiere transmitir que en ocasiones podemos tener acontecimientos que nos hacen actuar de una determinada manera y luego de otra, también podemos ver que por cosas de la vida nos vemos obligados a cambiar, pero si realmente los demás vieran nuestra verdadera esencia verían que siempre somos los mismo, por mucho que pueda parecer que hemos cambiado. 

viernes, 17 de abril de 2015

Si a veces digo que las flores sonríen

Si a veces digo que las flores sonríen
y si dijese que los ríos cantan,
no es porque crea que hay sonrisas en las flores
y cantos en el curso de los ríos...
Es porque de esta forma hago sentir mejor a los hombres falsos
la existencia verdaderamente real de las flores y de los ríos.

Porque escribo para que me lean ellos, me sacrifico a veces
a la estupidez de los sentidos...
No estoy de acuerdo conmigo, pero me absuelvo,
porque sólo soy esa cosa seria, un intérprete de la naturaleza,
porque hay hombres que no entienden su lengua,
por no ser lengua alguna.


COMENTARIO.
Poema escrito por Fernando Pessoa bajo el heterónimo Alberto Caeiro, con el cual predomina la sencillez y el gusto por la filosofía, como se puede ver en el texto.

Tema:
La duda constante del autor y la falsedad de los hombres ante la autenticidad de la naturaleza.

Recursos literarios:
Predominio de la personificación.

Comentario:
Entre oras cosas, este heterónimo destaca por ser el maestro de la naturaleza, con lo que la mayoría de sus composiciones tratarán sobre este tema. Hay una métrica irregular y utiliza temas sencillos para filosofar sobre la verdad. Confiesa, también, su necesidad de ser leído por los demás, pero teme el no ser entendido.